La importancia de la lectura para el desarrollo del niño

09/12/2020
Kumon Chile Kumon
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Independientemente de la edad del niño, la práctica debe empezar cuanto antes. El contacto con los textos literarios constituye el primer acercamiento de bebés y niños muy pequeños a los textos narrativos más complejos. En este primer momento lo más importante es el contacto con la lengua, con el sonido, su musicalidad, y la riqueza de la construcción de nuestro lenguaje verbal. 

A todos los niños sin excepción, les gusta oír cuentos leídos por otras personas, porque es más fácil entrar en la historia oyendo la lectura del libro que leyendo solo. Por otro lado, la lectura en voz alta implica transmitir las imágenes de la historia y la emoción de la persona que lee. Por ese motivo, se puede decir que leer un libro en voz alta es un momento para despertar la imaginación, para vivir la tranquilidad y una excelente oportunidad para estrechar vínculos interpersonales, tanto para los niños que no saben leer como para los que ya han empezado a leer solos. 

“Además del desarrollo motor, el niño debe de ser incentivado a la capacidad cognitiva, es decir, la capacidad de interpretar los estímulos del ambiente para la toma de decisiones. Por eso, es importante introducir la lectura temprano”, dice Mariana Bruno Chaves, graduada en Letras en la Universidad de Sao Paulo, con post graduación en Arte-educación y Psicopedagogía y diversos cursos en el área de Educación. También tiene especialización en Literatura infanto-juvenil y es responsable por el desarrollo del material didáctico de Lengua Materna de Kumon.     

Es en esta etapa que los libros se convierten en fuertes aliados de los más pequeños, ayudándolos a darse cuenta de la realidad que los rodea, a tener contacto con diferentes experiencias, a aprender vocabularios y a activar la imaginación. En este primer periodo, debido a que el niño no es capaz de entender lo que está escrito, es necesario realizar la lectura pasiva, es decir, en voz alta. De esta forma los adultos intermediarán el acceso de los pequeños a los libros a través del habla, del diálogo, de la interacción y actividades lúdicas. Así que, conversen bastante, ¡a ellos les encantará!        

Por lo tanto, es interesante separar el espacio para la lectura. El local debe ser silencioso, cómodo y sin muchos objetos que puedan llamar su atención, principalmente cuando se trata de bebés. Ese tiempo debe ser divertido y estimulante para el niño, él está conociendo el mundo a través de las palabras. Por eso, tenga cuidado para que la “lectura” no se vuelva “obligación”, de lo contrario, no despertará el gusto por los libros. 

Convierta ese momento en una oportunidad para intensificar la relación de la familia con el pequeño. Aproveche para estimular la convivencia social. Y recuerde elegir materiales ilustrativos y descriptivos. Permita que el niño toque y disfrute el material para familiarizarse con el libro. Estimule sensaciones y demuestre entusiasmo con la lectura. La narración de cuentos es un momento de ocio, entonces puede crear voces para los personajes y el narrador. 

Revisa algunos consejos sencillos que podrán contribuir para volver la práctica de la lectura para un niño en una actividad agradable:  

  1. Trate de leerle con frecuencia al niño en casa; 
  2. Estimule juegos sobre el libro leído, como dibujar la escena que más le gustó o utilizar muñecos para reproducir la historia; 
  3. Utilice la historia del libro para asociar a la experiencia del niño, durante un paseo al parque, o llamando la atención para algo que apareció en el libro como una flor, o un tren, para incentivar una conversación sobre el asunto y explorar el conocimiento adquirido por el alumno en aquella lectura;  
  4. No obligue al niño a leer. Incluso cuando él ya esté conociendo algunas palabras es importante cultivar el momento de la lectura con los niños;  
  5. Elija libros con un contenido por el cual el niño se interese, para brindarles un momento agradable en familia. 

 La especialista también menciona que es normal que el niño le pida a los padres que le lean el mismo ejemplar más de una vez. “El hecho de que los niños deseen que el mismo libro sea leído varias veces es porque se sienten felices y desean tener la misma experiencia una y otra vez. Releerle al niño hace que su cerebro trabaje activamente y asimile el vocabulario con más facilidad”, finaliza Mariana.   

En el curso de Portugués de Kumon, los alumnos son motivados a la interpretación de texto, a través de la lectura y escritura. Cuentan con orientación y plan de estudios individualizados, con el objetivo de desarrollar la confianza y el autodidactismo. 


Texto: Asesoría  de prensa de Kumon América del Sur/ Agencia MAM 

Tags: kumon, Español, hábito de estudo

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